La Palma

096 – 10 de agosto de 2020

Mi comentario de hoy

Ser más críticos ante la noticia

¡Cuánta información nos llega todos los días! Todas las horas, todos los minutos. Puede ser agobiante. El signo de esa información suele ser negativo. Muchas veces nos deja en la lona, abatidos, desesperanzados. Y no es para menos: La injusticia, la crisis económica, el autoritarismo, la situación del medio ambiente. Todo pareciera avanzar sin dar tregua, sin una rendija de luz.

Pese a lo que en algún momento se imaginó, la democratización de la información a través de las redes sociales e internet no se ha traducido en un público mejor informado. Además de la desinformación por diseño, que responde a intereses de distinta índole, los factores de poder y los medios de comunicación le imprimen a sus narrativas lógicas distintas a las del servicio público de informar, que además superan aquel esquema básico de emisor-mensaje-receptor.

Detrás de cada noticia, o evento reseñado como noticia, hay una serie de intereses y una narrativa prehecha. A eso se le suma, además, la cooptación de los medios de comunicación, promovida por la polarización política, y la lógica mercantil que domina a los medios, signada por la competencia por la audiencia y, en el contexto de hoy, los clicks. Entender eso es fundamental para hacer pausa a la hora de digerir la información que consumimos y, en lugar de abandonarnos a las emociones, encararla siendo más críticos.

Sobre todo la información política, como señala Ezra Klein en Why We’re Polarized (2020), apela a quienes hacen barra a uno u otro lado del conflicto. Lo que les interesa es confirmar que van ‘ganando’, o tener argumentos para ‘ganarle’ al ‘otro’. Los medios polarizados no enfatizan lo que nos une, sino lo que nos separa, con la intención de generar una indignación que está íntimamente ligada a las identidades.

Según Klein, mientras más noticias políticas se consumen, más distorsionada es la perspectiva sobre el “otro”. Así, los medios polarizados refuerzan identidades y radicalizan posturas. En ese sentido, dice Klein, los medios no se limitan a reflejar la política que tenemos, sino que le dan forma, incluso la generan.

El sesgo de los medios no es ni siquiera de izquierda o derecha, sino que parte de lo que hace ruido, de la indignación, la intriga y la confrontación, en parte porque dependen de ese público radicalizado.

Dicho esto, la invitación es a ser más críticos, siempre. Con los políticos, pero también con los medios, con los curas, con la autoridad sin importar de dónde emane. Tragarse las cosas como vienen, en su paquete prehecho, es morder el anzuelo fácil de los juegos de poder y los intereses creados.

_____

La polarización extrema ha significado la cooptación de los principales medios de comunicación. La Palma es un espacio que ofrece una visión crítica detrás de algunos de los principales titulares diarios, en un formato sucinto.

_____

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s